Berghotel Mummelsee 3*
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Parking gratuito
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Mascotas
Ubicación
Con Wi-Fi en todas las habitaciones, el hotel cómodo Berghotel Mummelsee Seebach, de 3 estrellas, está a poco más de 10 minutos en coche del Centro de Visitantes del Parque Nacional Ruhestein. Este hotel, que ofrece 27 habitaciones con vistas al lago, se ubica a unos 2 km del Telesquí Seibelseckle.
Se puede llegar al centro de Seebach en 30 minutos a pie. A unos 15 minutos en coche del Berghotel Mummelsee Seebach llegarás al Mirador Wildseeblick. Hay rutas de senderismo cerca del hotel. Este alojamiento cómodo te permite disfrutar de lugares naturales como el Valle de Gottschlag y la Cresta de Karlsruhe, a unos 4 km. La parada de autobús Mummelsee se encuentra a unos cuantos pasos de este hotel.
Las habitaciones del hotel Berghotel Mummelsee, que incluyen una zona de estar, ofrecen una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Inodoro separado y ducha están en todos los cuartos de baño. Las habitaciones separadas están equipadas con un armario. Los baños privados incluyen un inodoro separado y una ducha, así como confort como albornoces y toallas de baño.
Se ofrece un desayuno buffet a los huéspedes. El restaurante a la carta del Berghotel Mummelsee sirve especialidades vegetarianas. Los huéspedes disfrutarán de la comida europea del restaurante Mummelsee Restaurant, que está justo al lado del alojamiento.
Reseña de un crítico de hotel
El Berghotel Mummelsee es un auténtico paraíso rodeado por la impresionante Selva Negra. La ubicación frente al lago Mummelsee es simplemente mágica, convirtiendo cada instante en una experiencia visual sublime, donde el entorno parece cambiar con cada rayo de sol o aplauso de lluvia. La gastronomía del hotel, centrada en las delicias alemanas, no defrauda; no olvides probar la tarta Selva Negra en la cafetería, que, como me comentaron los lugareños, es realmente insuperable. Sin embargo, mi experiencia en el bar fue menos que placentera; el servicio dejó mucho que desear, desde la actitud del personal hasta la falta de claridad en los precios. A pesar de este tropiezo, la atención en el resto del hotel, especialmente en el spa, fue cálida y profesional, complementando perfectamente la esencia relajante del lugar. Sin duda, volvería, pero quizás eligiendo otro espacio para disfrutar de una bebida.